"La posibilidad de realizar un sueño es lo que hace que la vida sea interesante." Paulo Coelho
jueves, 19 de febrero de 2009
miércoles, 18 de febrero de 2009
La Imprimación...
"...-El impulso de imprimación es de lo más extraño que he visto en mi vida...-Me recuerda a ´El Sueño de una noche de verano` y al caos que desatan los hechizos de amor de las hadas. Es una especie de magia-sonrió-. Casi tan fuerte como lo que yo siento por ti."
"Tenía unos ojos castaños, del color del chocolate con leche. Eran iguales a los de Bella.
De pronto, se calmaron los temblores que sacudían mi cuerpo. Me inundó una nueva oleada de calor, más intenso que el de antes, pero era una nueva clase de fuego, uno que no quemaba.
Un destello.
Todo se vino al traste en mi interior cuando contemplé fijamente al bebé semihumano y semivampiro con rostro de porcelana. Vi cortadas de un único y veloz tajo todas las cuerdas que me ataban a mi existencia, y con la misma facilidad que si fueran los cordeles de un manojo de globos. Todo lo que me había hecho ser como era-mi amor por la chica muerta escaleras arriba, mi amor por mi padre, mi lealtad hacia mi nueva manada, el amor hacia mis hermanos, el odio hacia mis enemigos, mi casa, mi vida, mi cuerpo, desconectados en ese instante de mí mismo-, clac, clac, clac...se cortó y salió volando hacia el espacio.
Pero yo no flotaba a la deriva. Un nuevo cordel me ataba a mi posición.
Y no uno solo, sino un millón, y no eran cordeles, sino cables de acero. Sí, un millon de cables de acero me fijaban al mismísimo centro del universo.
Y podía ver perfectamente cómo el mundo entero giraba en torno a ese punto. Hasta el momento, nunca jamás había visto la simetría del cosmos, pero ahora me parecía evidente.
La gravedad de la Tierra ya no me ataba al suelo que pisaba.
Lo qe ahora hacia que tuviera los pies en el suelo era la niña que estaba en brazos de la vampira rubia.
Renesmee."
lunes, 15 de diciembre de 2008
Poema 19
Niña morena y ágil, el sol que hace las frutas,
el que cuaja los trigos, el que tuerce las algas,
hizo tu cuerpo alegre, tus luminosos ojos
y tu boca que tiene la sonrisa del agua.
Un sol negro y ansioso se te arrolla en las hebras
de la negra melena, cuando estiras los brazos.
Tú juegas con el sol como con un estero
y él te deja en los ojos dos oscuros remansos.
Niña morena y ágil, nada hacia ti me acerca.
Todo de ti me aleja, como del mediodía.
Eres la delirante juventud de la abeja,
la embriaguez de la ola, la fuerza de la espiga.
Mi corazón sombrío te busca, sin embargo,
y amo tu cuerpo alegre, tu voz suelta y delgada.
Mariposa morena dulce y definitiva
como el trigal y el sol, la amapola y el agua.
domingo, 14 de diciembre de 2008
Una payasa sin sonrisa
camina por la vida
buscando algún sentido,
algo que la haga regresar.
Se olvido, la perdió y enfureció.
No sabe donde la dejo;
en su cajita de recuerdos no la puso,
con su disfraz no la guardo.
Regresa a ella sonrisa,
devuélvele los años perdidos;
que sea aquella que algún día fue
donde la tristeza no existía y sin cansarse
SONREIA...

